7/8/17

Cuando canta la chicharra...

... Es allá por el mes de junio cuando comenzamos a oír sus primeros sonidos. Al principio, el frescor de la mañana todavía las mantiene aletargadas hasta que el sol se pone en lo más alto pero, a medida que avanza el verano, sus cantos, cada vez más madrugadores, van arañándoles minutos al reloj hasta situarse a la par del más tempranero de los gallos. Es entonces cuando su agudo silbido nos acompaña desde mucho antes de llegar a los sombríos sectores donde nos refugiamos en estas fechas y cuando el sudor, al igual que el magnesio o el arnés, se convierte en desagradable e inevitable compañero de cordada. Son tiempos difíciles para el escalador pero, afortunadamente, la motivación puede más que el insoportable calor.




Cuatro tomas de Carolina en Sensación de pinzar
Parte derecha del sector Chorreras del Cabeçó
Carolina encadenando Dragosté
Alicante suele ser todo un paraíso para practicar la escalada pero durante los meses de julio y agosto se convierte en un auténtico infierno. Así pues no nos queda otra que resignarnos e intentar hacer lo que podamos en algún lugar con un poco de sombra. Como de costumbre este lugar suele ser el Cabeçó d'Or el cual nos ofrece vías kilométricas con canto relativamente generoso. Foradá o Rincón Bello son otros dos clásicos estivales que reunen a un gran número de gente pero a los que, últimamente, tengo un poco abandonados.




Algunos de los pasos del primer tramo de Caribbean power
Como digo, el sector chorreras del Cabeçó es el que nos ha mantenido entretenidos durante las últimas semanas. Carolina y Carlos le han ido ganando metros a la Sensación de pinzar mientras que Alex ha conseguido hacerle la primera a su espectacular proyecto Caribbean power. Se trata de una mega ruta ubicada entre Clemencia y Columneta y que tiene unos 52 metros de recorrido. Se puede dividir en dos tramos claramente separados por un buen reposo sin manos. El primero surca un gran desplome de resistencia que pesará por sí solo alrededor de 8a+ mientras que el segundo franquea una excelente placa desplomada de pura continuidad que podría rondar el 8a. Así pues y en opinión de Alex su dificultad total se ubica en torno al 8b/+. Además, aprovechando el buen estado de forma, ya está trabajando en un nuevo proyecto llamado Confía en nadie, el cual, de seguir así, no tardará mucho en encadenar.




Turno de Alex en su Confía en nadie
Y poco más os puedo contar de estas duras jornadas veraniegas. Si acaso, alguna pequeña escapada a Montanejos y Olba en las cuales, más que la escalada, lo que buscábamos eran sus refrescantes pozas, remanso de paz y tranquilidad que jamás encontraríamos en ninguna playa de Levante.

Estrecho de Mijares, una de las estampas más clásicas de Montanejos
Cueva del sector Pilas alcalinas, sin duda, uno de los emblemas de la escuela
Que además cuenta con unas pozas idílicas justo a pie de vía





Tres estampas de las curiosas formaciones del sector Callejón de Olba
Felicidades a los que hayáis podido escapar de este infierno y ánimo a todos los que tengáis que quedaros. Antes o despúes el Otoño volverá...

Un roco con aire acondicionado podría ser una buena solución...
... Aunque también lo podría ser equipar un poquitín a la sombra...

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