21/1/17

Un pintxo de Euskal Harria

Aunque siempre había estado dentro de mis planes de escalada, por una cosa o por otra nunca había cuajado un viaje al Pais Vasco y, mira tu por donde, el destino quiso que lo hiciera en una de las fechas (a priori) menos indicadas para ello, Navidades. Lo cierto es que no se trató de un viaje propiamente dicho de escalada pero una vez allí estaba claro que, cuando el tiempo lo permitiera, habría que hacer alguna que otra escapadita. Con el campo base instalado en Vitoria, la lluvia, la niebla y los propios avatares típicos de estas fechas invitaron sobremanera a hacer una visita a alguno de los espectaculares rocódromos con los que cuenta la ciudad. Seguramente un austríaco o un holandés (por decir algo) opinarían que estas instalaciones podrían calificarse como normalitas tirando incluso a mediocres pero lo cierto es que nosotros, que no estamos acostumbrados a ver grandes rocos, flipamos en colores.

Rocódromo de Ariznabarra
Con vías para dar y tomar
Rocódromo de Hegoalde
Escalando en San Fausto
La mejor escuela de España para hacer sexto grado
Primero escalamos en el del polideportivo de Ariznabarra. Mide 40 metros de ancho y tiene unas 60 vías de unos 10 metros de altura. Dicho así puede parecer que las rutas son demasiado cortas pero si te pones a escalar una detrás de otra a la que llevas tres los brazos te empiezan a echar humo. Además y debido a la escasa altura, todas las líneas eran de un estilo bastante a bloque por lo que la fuerza no tardaba en agotarse. También probamos el del centro cívico de Hegoalde. Si el otro nos sorprendió este nos dejó con la boca abierta ya que aunque es mucho más estrecho, menos de 20 metros, las vías alcanzan una altura de casi 17. Aquí sí que tienes la plena sensación de estar escalando en una vía de verdad por lo que en sólo un par de horas ya te puedes volver a casa totalmente destrozado.

Nora en la excelente Los labios de Mañeru
Bonitas paredes en la escuela de Larraona
Con vías desplomadas...
Y muy desplomadas
Últimas luces del día en el muro de Larraona
Y bueno, una vez bien calentitos de rocódromo llegó el momento de catar la piedra propiamente dicha. Para ser exactos hay que decir que realmente no escalamos en Euskadi ya que las tres escuelas que visitamos se encuentran (alguna por muy poco) en Navarra. La primera fue San Fausto. Se encuentra al lado de Estella y suele ser calificada como la mejor escuela de España para hacer sexto grado. Su orientación es predominantemente sur por lo que es ideal para los días soleados de invierno. Todos los roquedos están rodeados por un frondoso bosque por lo que el entorno se antoja espectacular. Nosotros escalamos en los sectores Bota y Urtxintxa, los primeros de la pared de Altikogaña. Hicimos cuatro quintos y un par de sextos de los cuales destacaría Los labios de Mañeru 5c y Lizarrako agiria 5c+ y nos fuimos con la sensación de que si bien los sextos están muy correctos algunos quintos pueden estar un poco apretados en el grado sobre todo si se va con gente que está empezando.

Espectacular mar de nubes desde el puerto de Opakua
El Olentzero se portó la mar de bien
Mucho cuidado que estamos en el norte!!!
Etxauri, comienza el espectáculo
La roca es interminable
Larraona. Siempre que oía este nombre me venía a la cabeza una escuela de bloques, bloques duros y, si acaso, alguna que otra vía corta sólo apta para los más lolos. Hay que ver lo que puede dar de sí la ignorancia. Sin duda alguna Larraona ha sido para mí el gran descubrimiento de esta pequeña mini gira. En efecto es un lugar en el que abunda el búlder pero, lejos de limitarse a esta única disciplina, no sólo cuenta con un gran número de vías sino que muchas de ellas están especialmente indicadas para la gente que busca los grados más asequibles. Así pues se pueden encontrar rutas de todo tipo de dificultad, altura y angulación. Las hay muy cortas y desplomadas pero también muy largas y casi verticales. Su orientación es sur por lo que, al igual que San Fausto, es ideal para los días fríos y despejados. Para mí todas las vías y sectores en los que estuvimos me parecieron buenísimos. Primero arrancamos a la derecha del Peña Roya, en unas líneas de reciente creación. Hay que decir que el primer contacto con la roca fue un poco desconcertante pues la morfología de la piedra es bastante particular. Luego nos trasladamos al sector Placas en donde pude degustar tres auténticas delicatessen, Operación Mengele, Pitu y Broslagón. Finalmente terminamos la jornada en Bero Bero, un pepinazo de canto de unos 30 metros. Ahora ya no hay dudas, Larraona escuelón!!!
Por cierto!!! Ojo al pedazo mar de nubes que nos puede brindar el puerto de Opakua por su vertiente alavesa. Realmente espectacular!!!

Primeros metros del sector Kale Borroka
Parte central del mismo
Sin duda espectacular
Ander en un pepinazo de 8c
Peña de las trampas vista desde el sector Iniciación
Etxauri. Dos días de corta estancia entre sus paredes nos sirvieron para corroborar lo que muchas veces habíamos oído, Etxauri es, sin ningún lugar a dudas, una de las mejores y más grandes escuelas de toda la geografía española. Sus kilométricos muros de roca inmaculada y sus más de mil vías equipadas llaman poderosamente la atención de propios y ajenos (escalen o no) pero es que una vez metidos en faena, la calidad y el carácter de sus rutas no hace otra cosa más que reafirmar todo lo anteriormente dicho. Efectivamente en dos días apenas se puede hacer uno una imagen real de lo que puede llegar a ser este maremágnum de roca pero con lo poco que vimos nos fuimos realmente satisfechos. Nuestro estreno en Etxauri se materializó en los sectores Peña de las trampas e Iniciación. Éste último, como su propio nombre indica, es perfecto para dar los primeros pasos en este mundillo con vías muy largas, asequibles y con un generoso número de chapas. Nora no pasó por alto este detalle y aprovechó la ocasión para hacer sus primeras vías de primera, Txibiriton 4c y Mirri 5a. En la Peña de las trampas las vías son interminables, todas con dos o más largos, muy técnicas y de gran calidad. Ilusioa, Nueva trimensión - pellejo retráctil y Sikolokos son muy buenos ejemplos de ello. Justo al lado está el Kale Borroka, posiblemente el sector más potente de la escuela, plagado de octavos, novenos y proyectos aún sin resolver. Allí nos encontramos con Peio y Ánder (entre otros) dos buenos locales que ejercieron de excelentes anfitriones.

Increíble mar de nubes durante las primeras horas del día
Nora preparándose para afrontar su primera vía de primera
Y poco después celebrando su encadene
Como la cosa fue muy bien hubo que repetir en la vía vecina
Así se disfrutan los duros días de invierno en Etxauri. Sin duda volveremos!!!
Llegados a este punto poco más os puedo contar. Como reflexión personal os diré que me resulta un poco incomprensible que este escuelón no cuente con el prestigio que realmente se merece. Puede que a veces haga demasiado calor y que el tema de los robos en los coches haya hecho un poco de mella (los locales dicen que hace años que esto no sucede) pero me da la impresión de que el motivo real es otro bien distinto. Será que nos hemos (mal) acostumbrado a puntuar demasiado (y muy fácil)...???

Hurrengo arte Euskal Harria!!!