14/10/13

GALICIA INDÓMITA: Cabo Prior, Eume e outras malas herbas

... De todos es sabido que su climatología es muy adversa. Que sus paredes, desconocidas para la gran mayoría, nunca alcanzarán la fama y el renombre de otras grandes escuelas. Que sus sectores, parcos en vías y, en ocasiones, de desconocido y complicado acceso, nunca atraerán a un elevado número de escaladores. Que su roca, tosca y agresiva, maltratará implacable la piel de nuestros dedos... pero... y qué más da???

Faro de Cabo Prior, nuestro punto de partida
Cada vez que voy a Galicia y tengo la suerte de poder catar su peculiar granito, ya sea en acantilados, montes, ríos o canteras, tengo la sensación de adentrarme en un lugar en donde la escalada vaga totalmente ajena al trajín actual que vive nuestro deporte. El grado, los pegues, los puntos, el ranking... todo ello queda relegado a un apartadísimo segundo plano tras el que brillan con luz propia los interminables atardeceres, los espectaculares y salvajes escenarios, la fe ciega en nuestros pies, la más depurada técnica, la fuerza necesaria para quedarte de esa regleta imposible...

Paisajes como éste son la tónica habitual de Prior
Me da igual que sean cuartos, sextos o novenos. Las vías de Galicia me encantan!!! Reconozco que para alguien de allí (excepto Víctor de Ferrol) pueden terminar siendo un poco desmotivantes, más aún si el tiempo no acompaña y no tienes la opción de poder viajar para escalar en otros lugares, pero, para mí, el simple hecho de plantarme a pie de cualquiera de sus vías es toda una satisfacción.

La Ventolera, para mí, uno de los sectores más bestiales de Galicia
Pues bien... hace unos días tuve el inmenso placer de poder conocer a fondo una de las escuelas más alucinantes y salvajes de esta tierra, Cabo Prior. Para ello conté con la inestimable colaboración de algunos de los escaladores de Ferrol y de A Coruña, a los cuales le estoy enormemente agradecido, especialmente a Víctor, que ejerció como el mejor guía posible durante toda mi estancia. Todo comenzó el día 11. Tras recoger a Víctor y asentarme en el camping As Cabazas (situado estratégicamente a escasos 2 o 3 km de las paredes) llegamos al faro de Cabo Prior. Desde aquí se accede a cuatro de los sectores de esta escuela. El día era muy ventoso y soplaba viento nordeste. En otros lugares esto puede parecer irrelevante pero aquí, en donde cualquier escalador es un auténtico meteorólogo, tiene connotaciones muy importantes ya que la elección de uno u otro sector dependerá decisivamente de factores como el viento, las mareas y el oleaje (entre otros).

Espectaculares 55 metros de placa del sector La Cormorán
Así pues primeramente nos asomamos a ver de refilón los sectores más orientales del cabo, La Ventolera y La Cormorán. El primero tiene un acceso un poco complicado por lo que sólo vimos las vías de su parte superior. En el segundo en cambio pudimos admirar sin problemas los cincuenta y pico metros de su precioso muro, sin duda uno de los emblemas de la escuela. Tras ello nos volvimos a montar en el coche y nos dirigimos por una pista (no recomendable para algunos turismos) hasta otro aparcadero desde el que se accede a casi todo el resto de sectores. El elegido por Víctor fue El Cable, que estaba resguardado del viento y tenía sombra hasta después del mediodía. Éste consta de dos partes. La primera queda lejos del mar y cuenta con unas vías de placa y un pedrolo espectacular por el que van dos vías más, mientras que la segunda llega prácticamente hasta el nivel del agua, lugar hasta el que llegaremos ayudados de un cable a modo de pasamanos, de ahí su nombre.

Desplome y vías muy deportivas en el sector El Cable
Nosotros fuimos directamente a la parte inferior. Cuenta con unas diez vías, todas ellas de gran calidad y de corte muy deportivo. Calentamos en un 6a+ de la derecha y en un 6c+ cuyos metros finales discurren por un imponente techo. Luego nos metimos en un 7b+ con un paso de bloque en su comienzo y un final bastante físico. Llegados a este punto el sol comenzó a cobrar protagonismo por lo que nos trasladamos al cercano sector del Kioma. Nada más llegar aparecieron Paula y Alfonso y, tras debatir brevemente donde continuaríamos escalando, decidimos regresar de nuevo al Cable. Mientras que Paula y Alfon calentaron nosotros hicimos dos excelentes rutas de la parte izquierda, un 7a precioso de placa vertical y fisura y un 7a+ buenísimo con un diedro técnico y un bombe final bastante intenso.

Paula en el tramo duro de O Aturuxo
Tras esto nos mudamos nuevamente al Kioma, aunque esta vez para quedarnos hasta el final. Pasamos así del agradable solecito a la fría y lúgubre sombra en un abrir y cerrar de ojos. Es lo que tiene este sector. Aquí el mar no llega a ser un problema aunque su presencia no pasa desapercibida. Consta de dos partes bien diferenciadas de las cuales destaca claramente una espectacular placa cortada a cuchillo en donde se encuentran el grueso de las rutas. Justo enfrente aparecen tres vías más aunque de escaso protagonismo si las comparamos con las anteriores. La tarde ya estaba bien avanzada así que nos metimos directamente en el bacalao. Comenzamos por O Aturuxo, un 7a que, al igual que sus dos vías vecinas, Alabuli-eh! y La Máscara, tiene un aspecto infranqueable. Realmente es una combinación de estas dos últimas ya que comparte la mayoría de los seguros de la primera y se desvía hacia la derecha para salir por la segunda.

Placa principal del sector Kioma
Como digo, la pinta desde el suelo es de imposible superior, aunque al final y, como se suele decir por aquí, los cantos haberlos haylos. A pesar de ir con los dedos helados conseguí encadenarla, pero no lo hubiera logrado si no fuera por la insistencia de Víctor en no tirar la toalla cuando ya lo daba todo por perdido. Posteriormente probé La Máscara, placote de 7a+ con un aleje un poco peligroso en su tercera chapa, el cual fue encadenado por Víctor cuando el sol ya se había ocultado bajo el mar. Por su parte, Paula y Alfon le dieron a Tres un saco, un diedro muy chulo de 6b+ y a O Aturuxo. En este sector se encuentra una de las vías míticas de la escuela, la Titanic, una fisura desplomada de 7b+ que se encontraba entre los objetivos prioritarios del viaje pero que, debido al aspecto húmedo de su recorrido y sobre todo a que se nos hizo de noche, sólo pudimos admirar desde el suelo. Otra vez será…

Aquí la húmeda y desplomada fisura de Titanic
Al día siguiente no encontré a nadie para escalar en Prior pero me salió un plan alternativo en la cercana escuela del Eume. Resulta que Alfonso iba a ir por la tarde para terminar de equipar una nueva ruta por lo que no me lo pensé dos veces. Mientras tanto, por la mañana, me dediqué a explorar algunos de los sectores del cabo que aún no había visitado. Comencé por el Zodiaco. Cómodo acceso, sombra todo el día y ocho vías más bien cortas en las que predomina la placa, la fisura y las aristas. Luego conseguí divisar el sector La Costa. Éste se encuentra en el fondo de un acantilado de difícil acceso y, por lo que me dijo Víctor, el pésimo estado de su equipamiento prácticamente imposibilita su escalada.

Sector La Costa
Pintoresco Porto da Cova
Para terminar, cogí el coche y me fui al sector más meridional y apartado de toda la escuela, el Punta Chonco. Para llegar hasta él hay que coger una carretera que nace al sur del cabo y que muere en un pintoresco embarcadero llamado Porto da Cova. Poco antes de llegar a dicho puerto aparece una pista de tierra que hay que seguir con bastante calma hasta llegar al aparcamiento. Una vez allí una senda nos conduce sin problemas hasta las paredes. Como las vías no se ven hasta que estás casi sobre ellas, tardé un rato en encontrarlas. Primero fui a dar a unos muros muy altos y espectaculares pero que estaban sin equipar.

Impresionante sector de Punta Chonco
Comienzo de la nueva vía de Alfonso
Luego, la intuición me llevo a una plataforma de roca desde la que por fin pude contemplar las vías de la parte izquierda del sector. He de decir que la altura y el entorno de estas paredes me impresionó sobremanera. Entre ellas se encuentra Cambio de rumbo 7c+, una de las vías más difíciles de la escuela (sin contar los proyectos). Pero lo mejor estaba por llegar. Aún quedaban tres vías más que se encontraban justo detrás de donde yo estaba y, cuando coroné la piedra que las tapaba y pude ver las tres rutas en todo su esplendor, me quedé automáticamente enamorado de una de ellas. Cuando vi la espectacular línea de No dudes de mis dedos, 7a, fui yo el que no dudó ni un instante de que tenía que escalarla.

Inesperada proa en la que existe un proyectazo de Javier Carreras
Escalando Supergén en la inigualable placa de La Araña
Quedaban varios días por delante así que seguro que engañaría a alguien… Y ya en el Eume me encontré de nuevo con Alfonso. Sólo había estado dos veces allí y la última de ellas allá por julio de 2010. La verdad es que también tenía muchas ganas de volver a visitar esta escuela, otra de las grandes dentro del panorama gallego, ya que, por ejemplo, considero que las placas del sector La Araña  son de una calidad excepcional. Como el sol calentaba con ganas primero nos fuimos a terminar la vía de Alfonso. Éste, junto con otros escaladores, está desarrollando un nuevo sector de vías de adherencia que sin duda hará las delicias de todo aquel que sea fanático de este tipo de escalada. El recorrido ya lo tenía limpio por lo que sólo quedaba probarla en top rope y marcar los puntos de seguro.

Alfonso trabajando en su nueva vía
Nueva toma de Supergén
Y así, tras un pegue cada uno en el que conseguimos descifrar todos los pasos y consensuar la ubicación de los químicos, Alfon se puso manos a la obra y comenzó a “furar”. Mientras tanto yo me dediqué a echarle un ojo a un antiguo proyecto de Javier Carreras situado en una proa desplomada no muy lejos de allí. La ruta tiene una pinta muy buena aunque las zarzas y la maleza se han apoderado totalmente del pie de vía. Una vez rematados los trabajos aprovechamos las últimas luces del día para dar un par de pegues en la citada placa de La Araña. Yo pude darle a Supergén 6c y Simplicísimus 7a+ mientras que Alfon sólo tuvo tiempo para esta última. Sobra decir que, aunque supo a poco, fue un auténtico placer volver a escalar en estas vías tan sumamente técnicas y delicadas.

Metros finales de la vía. Las vistas son brutales
Menudo placote!!!
Y fíjate que poco tardaron en ser escuchadas mis plegarias que al día siguiente y gracias a Pablo, que no dudó en acompañarme, nos fuimos de cabeza a por la No dudes de mis dedos. De primeras tuvimos la torpeza o el despiste de rapelar por la vía de al lado, pensando que así accederíamos mejor al comienzo de la ruta. Luego vimos que la marea aún no había bajado lo suficiente como para asegurar un pie de vía libre de mojaduras. Total que entre que sí y que no, que voy que no voy, perdimos una media hora en ponernos manos a la obra.

Pablo descendiendo al tétrico pie de vía de No dudes de mis dedos
Finalmente conseguimos acceder sanos, secos y salvos a la reunión desde la que, tres metros más arriba, se asegura perfectamente la ruta. Menos mal que, a pesar del aspecto inicial, el tramo hasta llegar a dicha reunión resultó ser bastante fácil. Así pues, una vez instalados en la línea y fuera de peligro de remojones y psicoblocs, llegó la hora de disfrutar. Tras la travesía inicial desde el mar, la vía arrancaba con una fisura diagonal que dejaba el hueco justo para poder empotrar los dedos mientras que la fina placa por la que discurría te obsequiaba con los pies justos para poder ir progresando.

Cálido y acogedor pie de vía. Si os fijáis en la piedra la marea ya había comenzado a bajar
Una gran fisura horizontal ponía fin a este tramo, en donde la vía hacía un cambio de dirección hacia la izquierda y nos conducía a otra fisura vertical de abundante y agradecido canto. Era el momento ideal para descansar y contemplar el espectacular escenario en el que me encontraba. El final de esta fisura dejaba paso a una fina y cuidadosa placa tras la cual ya sólo tenía que incorporarme y salir. Sublime!!! La corazonada no me había engañado. Sin duda alguna acababa de escalar una de las mejores vías de Galicia.

No dudes de mis dedo, una de las líneas más alucinantes que he escalado en Galicia
Hay que agradecer y felicitar a Alejandro Carreño y a Luis Casal por tener la visión y los güevos de haberse subido por ahí hace 25 años. Ole, ole y ole!!! Pablo se llevó la peor parte y “sólo” pudo disfrutar de esta delicatessen escalando de segundo. Te debo una compañero!!! Entre pitos y flautas nos dieron las dos y pico. Era el momento de cambiar de compañero ya que Pablo tenía que marcharse para casa mientras que Víctor, que acababa de llegar, ya estaba preparado para relevarle. Llegaba así la hora de uno de los platos fuertes del viaje, la Johnny Utha.

Y de premio un espectacular paisaje
Sin atender mucho a las sensaciones ni a la climatología nos plantamos en el patagónico sector de La Ventolera. Me atrevería a decir que, al margen del deplorable estado del equipamiento de muchas de sus rutas, éste podría perfectamente ser el sector más fanático y salvaje de toda la comunidad ya que prácticamente todas sus rutas son espectacularmente buenas y bonitas. Y todo ello sin contar con el impresionante entorno en el que se encuentra. Para ir abriendo boca nos metimos en una fisura preciosa llamada Luna rota, un 6b+ que como única pega habría que decir que sólo cuenta con una chapa con argolla como punto de descuelgue. Cuidadín!

Parte superior de La Ventolera por la cual transcurre la impresionante placa de Rainman
Luego ya nos bajamos para abajo y, tras admirar brevemente el resto del sector, me dispuse a probar todo un mito de estas costas, la temible Johnny Utha. Se trata “sólo” de un 7a+ pero sobre ella se cierne un misterioso halo de dureza, temor e incertidumbre que hace que la acometas como al más difícil de tus proyectos. Por si todo esto no fuera suficiente el brillo de su roca presagiaba un tacto “no demasiado adherente” así que me dispuse a subir hasta donde pudiera y luego, ya si eso, pediría el comodín de la caña. Misteriosamente lo que parecía empapado no lo estaba. Se trataba simplemente de una especie de barniz que recubre la roca por lo que el tacto, aunque malo, permitía escalar.

Me parte el corazón, increíble fisura desplomada que todavía espera su primera ascensión
Los primeros metros se desarrollan por un diedro fisurado bastante fácil de ascender. A medida que se va ganando altura el diedro se va complicando hasta convertirse en una bavaresa estricta a través de la cual se accede a un techo en el que abriendo mucho las piernas se puede descansar sin manos. Hasta aquí sería la mitad de la vía y hay que puntualizar un par de cosas. Una es que los seguros alejan lo suficiente como para considerarlos “no aptos para todos los públicos” y la otra es que todos los movimientos había que hacerlos dos veces, una para darles magnesio y con ello algo de tacto y la otra para progresar.

Johnny Utha, sobran las palabras
Salir del techo no es difícil, hay mucho canto y éste se bordea por su parte izquierda hasta llegar a una laja muy buena. Poco a poco el último seguro se va alejando hasta perderse de vista totalmente bajo el techo. A pesar de que la laja es muy buena, los pies van en adherencia y cuando llegas a la altura del siguiente seguro te das cuenta de que éste está demasiado a la izquierda y no se puede chapar. Esta situación se aprecia perfectamente en la foto de Javier Carreras que hay en la página 31 del Galicia Vertical.

Superando el techo central y llegando al fatídico punto clave
Pues bien, llegado a este punto no hay muchas opciones para barajar. Desde luego que la caída no es una de ellas ya que el último seguro, ubicado bajo el techo unos cerca de cuatro metros más abajo, haría que te empotraras literalmente contra la placa inferior importando bastante poco lo bien o mal que te dinamizara tu compañero. Destrepar podría ser una de ellas, con el consiguiente riesgo de un resbalón y por tanto una caída en péndulo totalmente descontrolada. Otra, que la intenté en repetidas ocasiones, fue la de abrir el pie izquierdo a una adherencia pero nunca tuve la más mínima seguridad como para siquiera coger la cinta e intentar meterla.

Aunque no se aprecia muy bien el trazado de la ruta es espectacular
Así que sólo se me ocurrió mirar hacia arriba y proseguir. En algún momento se me llegó a pasar por la cabeza el saltarme el seguro pero rápidamente recordé la máxima que rige este blog “Sólo si es necesario”. Por suerte, únicamente tuve que hacer un movimiento más de pie y mano para encontrar la estabilidad necesaria para chapar el seguro, situado ya a la altura de mi rodilla. Salvado!!! Ya sin peligro para mi integridad física proseguí con la escalada. Unos metros después llegué a una especie de repisa en la que pude volver a descansar y prepararme mentalmente para lo que me quedaba.

Primer tramo de la vía, fisura, diedro y seguros con alegría
Por encima de mí tan sólo había un fisura tras la cual el muro comenzaba a tumbar pero ésta no tenía un aspecto muy amigable. Dos empotres estrictos de dedos me permitieron chapar, no sin cierto nerviosismo, el seguro que protegería el inminente siguiente paso. Sabía que para salir tenía que coger una laja invertida con la mano derecha pero tenía que subir un pie y no era capaz. Al final y, tras una dura batalla, tomé la decisión de subir el pie equivocado, quedándome en una posición en la que lo único que pude hacer fue soltarme. Fue una pena porque, tras mirarme bien el paso, descubrí quen había un pie intermedio que facilitaba enormemente toda la secuencia. Desde ahí hasta arriba (unos 6 metros más) la vía no era díficil, pero el resbaladizo tacto hizo que tuviera que apretar como si de un octavo se tratase.

Coronando Libra, bonita arista del sector Zodiaco
Finalmente llegué a la cadena y como premio a mi gran esfuerzo me encontré dos chapas inox con dos mosquetones de hierro totalmente destruidos por la corrosión. Ante tal muestra de agradecimiento por su parte no pude hacer otra cosa que regalarle un par de cintas y disfrutar de mi regreso a tierra firme. Es curioso pero cuando llegué al suelo, sin punto rojo ni encadene ni "éxito", sentí plenamente la satisfacción de haber realizado, sin ningún lugar a dudas, una de las mejores escaladas de mi vida. Consideré que por ese día ya habíamos tenido bastantes emociones fuertes así que sin más, recogimos y nos fuimos al sector Zodiaco.

Regletas de la fanática Scorpio, una vía de "competi"
Allí se unió al grupo Laura y Andrés (éste ya lo había hecho en La Ventolera) y juntos escalamos hasta que llegó la noche. Le dimos a Libra, una arista de 6b super bonita, Sagitario, otra arista de 6c+ muy técnica y delicada, Scorpio, un 7a de travesía sobre una placa vertical con cantos tipo "competición", super, super fanática y, finalmente, a Capricornio, un 7b que posiblemente sea la vía más espectacular del sector. Aquí Víctor hizo toda una demostración de lo que es encadenar una vía dura con los cantos totalmente mojados. Escalada anfibia en estado puro!!!

Parte superior del Zodiaco en la que destaca la desplomada línea de Capricornio
El día siguiente se presentaba complicado. Esto es Galicia y ya era raro que la lluvia no hubiera hecho acto de presencia. A pesar de las predicciones, bastante negativas, hicimos caso omiso y nos dirigimos nuevamente a la Presa do Eume. Comenzamos escalando Inés y yo. Calentamos en las placas del sector La Kamikaze, en concreto en las vías Moucho V, Hipócritas katólicos 6a+, Apalrrusía 6a+ y So lonely 6b, todas ellas muy técnicas y de adherencia. Paralelamente llegaron Laura y Víctor y, junto a ellos, terminamos de calentar en los bordillos del sector Lenda galega. Hicimos Lovishome 6b y Pingüin 6b+, cortitas pero bastante matonas. Y cuando ya nos disponíamos a probar cosas un poco más serias la lluvia nos obligó a recoger apresuradamente y ponernos a cubierto. Fue bonito mientras duró. Con mucha calma y ya en el bar, nos dedicamos a tomar café, ver la etapa del Angliru en la Vuelta y comentar ampliamente la jugada.

Placas del sector La Kamikaze, lisas, lisas...
Laura calentando en los bordillos del sector Lenda Galega
Una mala tarde la tiene cualquiera...
Con tanta agua tuvimos que ponernos a pescar... cadenas
Ya de regreso en Ferrol vimos que por allí la cosa no había sido tan mala. Nos acercamos a la playa de Doniños y, como no llovía e iba con Víctor, el tío más motivado y optimista del mundo, pues cogimos de nuevo los bártulos y nos acercamos a un sector de Lobadiz muy próximo a dicha playa. Fue increíble ya que entre la poca luz que quedaba, el calor que hacía (se podía escalar perfectamente sin camiseta), un ligero orvallo que comenzó a caer y la extraña roca por la que discurrían las vías, parecía que estábamos en otro planeta. No hubo tiempo para mucho pero aún así hicimos un V de mega canto, un 7a llamado Chamán (con una especie de chorrera de cuarzo) y, casi, otro 7a que hay a la izquierda del anterior. 

Lobadiz. Sólo faltaba el barco de los Goonies
Víctor en un curioso V del sector Chamán
Y ahora en la vía que da nombre al sector
Chorrerita de cuarzo. Como en Rodellar
Y de este modo nos plantamos en el último día de la mini gira ferrolana. Era domingo y en el faro de Cabo Prior nos llegamos a juntar hasta siete escaladores (por lo visto toda una proeza por estos lares). Esta vez tocaba visitar el sector Punta Longa, también conocido como Falcatruada. El sitio es impresionante. Es un conjunto de grandes pedrolos montados sobre unos acantilados brutales que caen en picado hasta el mar. Las vías son generalmente cortas aunque hay alguna, como la Falcatruada, que supera los 20 metros. Tod@s comenzamos haciendo unas vías de fisura en al parte izquierda, Solpor 6a+, Tirolesa V, Ghran sol 6b hasta que llegó la sorpresa y David partió un parabolt ¡¡¡desmontando!!! en la vía La Oreja. Simplemente se agarró a la cinta para pegarse a la pared (ya colgado de la cuerda) y el parabolt se rompió. Que sepáis que, por seguridad, a día de hoy la vía ya está completamente desequipada.

Todo el equipo preparándose para calentar en Punta Longa
Monolito de la Falcatruada
A pesar del susto seguimos escalando, eso sí, comprobando concienzudamente cada seguro cada vez que chapábamos. Poco a poco nos fuimos mudando todos al imponente monolito donde se ubica la Falcatruada. Allí comenzamos por Scooby Doo 6a+ y Contracorriente 6c+, dos vías muy cortas pero muy a bloque. Luego probamos la Falca. Se trata de un 7a+ completísimo que consta de tres partes, una placa vertical física y con canto, una fisura técnica y una placa tumbada en la que apenas había agarres para las manos. Realmente buena. Lástima que un resbalón y la rotura de un garbancito nos privara a Víctor y a mí de su encadene (Víctor ya la tenía encadenada). Para terminar hicimos también La vía del náufrago, un 6c precioso. Y hasta aquí llegó nuestra estancia en Punta Longa.

Laura en la fisura de Ghran Sol y David toqueteando Solpor
Negociando el tramo central de fisura de Falcatruada
Ya de regreso en el parking se replanteó la situación y se acordó visitar otro nuevo sector que Miguel Seoane está desarrollando, el Alcatraz. El nombre ya es bastante sugerente pero es que el sitio es brutal. Aquí el mar es el principal protagonista por lo que mejor no ir si no es con alguien que lo conozca bien. La roca es espectacular y lo que desde el suele puede parecer un 8a puede que luego no llegue ni a 6c. Como de costumbre, apuramos las escaladas hasta el último rayo de luz y, para rematar, nos fuimos todos al bar Campeón a celebrarlo dándonos todos un buen homenaje. 

Otro de los emblemas de Cabo Prior, el sector Punta Xarrido, en el que destacan claramente los 35 metros del precioso Diedro del Linarugo
Laura escalando en las alucinantes paredes del sector Alcatraz
Todo lo bueno se acaba así que al día siguiente y bajo una débil llovizna, recogí todas mis cosas y me fui para Herbón. Me hubiera quedado un mes más pero... la familia también me reclamaba.
Ya en mi pueblo me las arreglé para visitar una mañana la escuela de O Lapido, a escasos dos kilómetros de mi casa. Fue, como no, en compañía de Marcos y Chenlú, los padres de la criatura. Comenzamos por una vía nueva llamada Alacant a la que los tres le dimos 6b. Luego calentamos en Más que perros, 6a, y nos fuimos directos a ver si resolvíamos Corría el 2011, vía a la que se le habían descifrado los pasos pero que aún seguía sin encadenar.

Chenlu en Alacant, una de las últimas vías de O Lapido
Mas que perros, buena vía para ir calentando neumáticos
Tras unos cuantos intentos conseguí sacar la secuencia logrando finalmente el encadene. Marcos y Chenlu no tuvieron opción y es que el paso es claramente morfológico y mucho más fácil para la gente alta. Yo creo que 7a puede ser una cotación acertada aunque como siempre habrá que esperar la opinión de los futuros repetidores. También pude visitar una tarde la cantera de Moraña en la que nuevamente Marcos y Chenlu han hecho un buen trabajo, todavía pendiente de finalizar. Primero escalamos en unas placas ligerísimamente desplomadas y luego en unas planchas tumbadas de adherencia. El día que estén todas las vías terminadas será un lugar bastante interesante. 

Chenlu nuevamente asegurado por Marcos Horton, los dos creadores de la escuela de O Lapido
En Galicia en general y en O Lapido en particular el pisar bien se convierte en algo fundamental. Menos mal que llevaba Gat Fricción, una "gomática" cinco estrellas que superó con nota el duro examen del exigente granito galaico
Y bueno, tras una semana de familia, turismo y comilonas, llegó la hora de despedir la escalada en Galicia en este 2013. En compañía de Pablo, Víctor y Andrés pude disfrutar nuevamente de una gran jornada en la Presa do Eume. Comenzamos siguiendo el protocolo ferrolano y calentamos en las cortas pero intensas vías del Lenda galega. En esta ocasión fueron Lavacú 6a+/b y Acuática 6b/+ las rutas elegidas. Posteriormente le dimos a toda una clásica de la escuela, la Capitán invierno, arista técnica que ha supuesto el primer séptimo de muchos escaladores/as de la zona. De ahí pasamos a Presa del pánico, un 7b+ super fanático, en el que cuando descubres el porqué de su nombre te da la risa y se te cierra un poco el ojete, aunque no hay que preocuparse, ya que está todo más que homologado. Aquí hubo que emplearse a fondo ya que se trata de una vía desplomada con cantos romos y planos, muy de gesto. De cualquier manera vía imprescindible para todo aquel que esté en el grado.

El Eume, paraíso de interminables rampas de adherencia de hasta 300 metros
Víctor, asegurado por Pablo, calienta en Lavacú
Dos habitantes de la escuela salen de un antiguo barreno para vigilar a ver si alguien se escaquea de la vía
Comenzando la vía Acuática
Víctor nuevamente en el duro comienzo de la susodicha Acuática
Y finalmente en la cadena
Luego le tocó el turno a Borrachos como cubas, un 7a+ con movimientos muy amplios y atléticos en el que Andrés me guió teledirigido de principio a fin. Víctor se lio con La Araña, antigua vía de artificial que da nombre al sector y que ahora se traduce como 7b. A mí también me "picó" la Araña, digo la curiosidad, y uní fuerzas con él para lograr descifrar su extraño paso clave. Finalmente la jornada, y con ello esta gira gallega, se cerró con un buen pegue a una de las exquisitas placas de esta escuela, Er Bacallao, 6c+ que habrá que volver a intentar en otra ocasión (aquí no se regala nada!!!)

Víctor en el paso duro de Acuática
Primeros metros de Capitán Invierno
Otra toma de Capitán Invierno, una de las vías más clásicas del lugar
Presa del Pánico, comienzan las hostilidades
Andrés en el mismo tramo duro
A diferencia de la mayoría esta vía desploma en gran parte de su recorrido
Y esto es todo amigos. Que sepáis que todo aquel o aquella que haya sido capaz de leerse este tostón desde el principio será recompensad@ con un premio que podrá pasar a recoger en las oficinas centrales del Sáltatela, en horario de escalada, de lunes a domingo. Gracias por malgastar un rato de vuestra vida leyendo algo de lo aquí escrito. Seis unos fanómenos!!!

Como se puede intuir es en este paño donde se encuentran las vías más difíciles de la escuela
Aquí a punto de salir del desplome
Y aquí ya incorporado en la placa final
Víctor en el paso duro de La Araña
Movimientos finales para entrar a cadena
Er Bacallao, buena manera de despedir el viaje
PD 1: Agradecer nueva y reiteradamente la hospitalidad de todos los que me acompañaron a escalar durante este viaje.

La proteína no debe faltar en este tipo de situaciones
PD 2: Agradecer igualmente la gran labor llevada a cabo por todos aquellos que equipan, reequipan y mantienen todas estas zonas con el esfuerzo y el trabajo que ello conlleva. Gracias!!!

Y por lo bien que lo hemos hecho... unas tapitas pal pecho
PD 3: Aquí os dejo el enlace de dos vídeos del Eume y O Lapido por si os pica la curiosidad de lo que se puede encontrar por allí. A disfrutar que son dos días, y recordad...Galicia calidade!!!

19/9/13

Céüse

... El mejor muro del mundo... Esa es la fama que suele acompañar a la escuela de Céüse. Yo no sé si es la mejor o no pero, desde luego, sus más de cuatro kilómetros de caliza de la más excelente calidad le hacen bien merecedora de estar, como mínimo, en el top cinco mundial (por decir algo). 

Señoras y señores, el mejor muro del mundo!!!
Al fin llegaron las vacaciones y, una vez más (y van dos) pude volver a degustar las exquisitas rutas de estas suculentas paredes. Esta vez fue en compañía del gran Vicent Palau, con el cual compartí quince días en los que el único pensamiento fue escalar, escalar y escalar. Y es que cuando nada más levantarte y aún no has terminado de quitarte las legañas aparece ante ti tan magestuosa obra de arte, poco más puedes hacer...

Nuestro maravilloso hotel
Tras unos 1160 km y unas doce horas de camino (desde Alicante), a eso de las siete y pico del día 20 comenzamos a divisar el imponente macizo de Céüse. No escatimamos en gastos y fuimos todo el trayecto por autopistas (desde Benicarló). Unos 75 euros tuvieron la culpa. El viaje, aunque largo, se nos hizo muy ameno ya que entre los típicos debates sobre las cotaciones y los equipamientos, chismorreos varios, temas de actualidad y proyectos en mente, el viaje resultó una agradable excursión. Además el tiempo acompañó a tope por lo que todo salió a pedir de boca. Antes de asentarnos intentamos ir a una tienda de escalada en Gap pero no contamos con que allí hay que cambiar el chip de los horarios y adelantar los relojes mentalmente unas dos horas. Esto quiero decir que allí el horario normal de las comidas es de 12:00 a 14:00 y el de las cenas de 20:00 a 21:00 (aprox) por lo que las tiendas cierran a las 12:00 de la mañana y vuelven a abrir desde las 14:00 hasta las 19:00 como máximo. Puede haber excepciones pero esto es lo habitual. 

No hay nada como descansar en un buen camastro tras un duro día de escalada
Ya en el camping lo primero que hicimos fue preguntar si había caravanas libres y... Bingo, a la primera. El tema del apalanque no da muchas opciones y creo que se puede resumir en tres: Una es el camping. Dada su situación, comodidad y sobre todo precio es, sin duda, la mejor elección. El precio por día es imbatible ya que cuesta 6 euros por persona independientemente de si metes coche, tienda, furgo o lo que sea. Pero es que además y como ya os conté en la otra crónica está el comodín de las caravanas. Por sólo dos euros más puedes disfrutar de una caravana con gas, cocina y luz incluidos. Vamos, que no hay color. Curiosamente la gente no es muy dada a alquilarlas y eso es precisamente nuestra gran baza ya que sólo hay tres y un movil home (para cuatro personas mínimo). Evidentemente las caravanas tienen unos cuantos añitos pero por 8 euros, cocina con gas, luz y un camastro de 135 para cada uno creo que no dejan lugar a dudas. La otra opción es el parking de los escaladores. No hay que pagar nada aunque teóricamente está prohibido pernoctar. Cuenta con una pequeña fuente y nada más. La tercera y última quizás sea la que todos querríamos, la de las casas rurales y/o habitaciones de hotel pero... hoy no... maaañaaana!!!

Preparando el material

Y descansando tras la dura subida
Bueno, una vez instalados toca escalar. El camping Les Guerins se sitúa a unos 1200 metros de altitud. Las paredes están entre los 1700 (sector la Cascada) y los 1900 metros del Gran face y Nithsapa (aproximadamente). Así pues y, como ciertamente cuenta la leyenda, hay un buen pateo hasta llegar a pie de vía. El macizo hace una especie de herradura. La parte izquierda es la más baja y tiene sombra por la mañana (la Cascada). Luego asciende hasta la parte central (Berlin, Biographie, Demi lune y Un pont...) que es horientación sur y finalmente culmina con los sectores de la derecha (Bibendum, Gran face, Nithsapa) que son de orientación sureste. Hay más sectores de los aquí nombrados pero digamos que estos son los más interesantes. Dicho todo esto, nuevamente se podrían plantear, a priori, tres opciones: La primera sería la de madrugar mucho (levantarse sobre las 06:00) para escalar en la Cascada hasta que le entre el sol (sobre las 13:00 horas) y para abajo. La segunda, que fue la que hicimos nosotros durante todo el viaje, es la de dormir a reventar, levantarse con la calma y a eso de las 13:00 tirar tranquilamente para arriba. A las 14:30 empieza a entrar la sombra por el Nithsapa y esta se va extendiendo hasta alcanzar el Berlin a las 16:00 (hay que tener en cuenta que estamos hablando de finales de agosto y primeros de septiembre y que esto variará dependiendo de la época del año). La última opción sólo es apta para los más titánicos y sería la de combinar las dos anteriores, escalar todo el día.

Sector Nithsapa
Y sus vistas
Como veis hay que ir escapando del sol porque cuando pega lo hace con todas las de la ley. Asimismo a la sombra, nublado y, más aún, con viento, puede que te falte tiempo para ponerte el gorro, los guantes y el plumas. En días así la Cascada también sería posible por la tarde (y mejor ya que casi no habría gente). Por lo tanto nuestra estrategia fue la de comenzar por los sectores de la derecha para poco a poco ir bajando hasta los del centro. De esta forma los primeros días tuvimos los mayores pateos, de una hora y media hasta el sector Nithsapa, los cuales se fueron reduciendo paulatinamente hasta llegar, los últimos días, a la hora escasa que hay al Berlin. El primer día es el peor. Subes con todo el material y tu cuerpo no está aclimatado. Luego la cosa mejora ya que además de adaptarte, subes con la mitad de peso ya que el grueso del material te lo dejas escondido a pie de pared.

Sector Bibendum
Cadena de Teuchipa y muro del sector Un pont...
Y bueno, ya estamos a pie de vía... Si me lo permitís (y si no también) os voy a ir contando lo que más nos llamó la atención de cada sector que visitamos. Vías, viotes, alejes, curiosidades, etc, etc, todo ello desde nuestro personal punto de vista. Comenzaré como nosotros lo hicimos, de derecha a izquierda. El último sector por esta banda es el Natilik. Es de vías largas y durante nuestra estancia no vimos a nadie por allí.

Miedito!!!
A continuación viene el sector Nithsapa. Aquí escalamos los tres primeros días. Por lo visto se trata de un muro que a multiplicado sus líneas durante los últimos años, llegando ya casi a las cuarenta. Hay de todo pero las más recomendadas son la Le grand lion du désert y Nithsapa, dos 7b+ de gran calidad y belleza. El primero comienza por un pronunciado desplome que da paso a una placa bastante, bastante técnica mientras que el segundo también tiene una primera parte desplomada (aunque mucho menos que la anterior) y otra plaquera mucho más tecnica y fina que su vecina. En cualquier caso dos imprescindibles. Decir que hay buenas vías para calentar y también octavos y proyectos. Pero cuidado! En la parte izquierda del sector hay vías antiguas que, aunque preciosas, tienen un equipamiento no apto para cardíacos. Me explico. En Céüse la tónica general es que las chapas alejen, unas veces más y otras menos, pero siempre con bastante buen criterio y cuando las potenciales caídas así lo permiten. El caso es que ojeando el sector se nos clavó la mirada en un 7a espectacular llamado Se coucher tard nuit. Desde el suelo ya se veía claramente que las chapas alejaban más de la cuenta pero aún así no pude resistirme. He de decir que el paso que le daba el grado a la vía se encontraba en una placa muy delicada en la que la chapa se te quedaba por la cintura pero también os tengo que decir que la vía media unos 35 metros y sólo necesite ocho cintas para montarla. Si aplicamos las matemáticas nos sale la cuenta a unos cuatro metros de media entre cada seguro pero claro, eso sólo es la media. Pensad que es una placa vertical que tumba muy ligeramente de la mitad para arriba. Pensadlo bien porque si a alguien se le ocurre la insensatez de probarla que sepa que tendrá que afrontar una pequeña excursión que, si bien no es difícil (aunque tampoco super fácil) os prometo que no exagero si os digo que tiene unos siete metros entre la séptima y la octava chapa. Sin duda es el paso intermedio entre la escalada deportiva y el solo integral pero también la vacuna que hará que cualquier aleje posterior te parezca chichinabo.

Más preparativos
Grande face: Imponente sector donde se encuentran las vías más largas de la escuela con rutas de hasta cinco largos. También ha experimentado un gran número de aperturas nuevas durante los últimos años por lo que encontraremos unas 80 vías de casi todos los niveles. Decir que aquí se puede apreciar claramente (por lo menos en las vías que nosotros probamos) que se nota la diferencia entre las graduaciones antiguas y las modernas, siendo las de aquí mucho más asequibles que en otros sectores más clásicos. Dos claros ejemplos serían las vías 100% collègue y Ange, dos 7a+ que, aplicando la graduación de, por ejemplo, el Berlin, a lo mejor no serían ni séptimos. Y ya que os hablo de estas vías no podría continuar sin comentar su peculiar y curiosa entrada. Resulta que aquí la tónica general es la de las vías totalmente naturales. No en vano la guía hace mención de unas cuantas rutas con tallados como algo excepcional. Pues bien, como la entrada es un desplome sin cantos, los equipadores optaron por salvar dicho escollo con una escalera hecha con cuerdas y palos, muy similar a la que se usaría desde un helicóptero. ¡¡¡!!! Aquí se podría abrir un debate interminable sobre si eso está bien, está mal, es bonito, es feo, respeta la roca o no lo hace. Yo, desde mi humilde punto de vista, os digo que, en este caso concreto, tres buenos tallados estarían más que justificados porque el efecto que da ver eso ahí colgado es... y no os digo nada cuando subes por ello y ves que, en el caso de Les fils gauche, un 6b+ que también empieza por ahí, casi que los bloqueos entre peldaño y peldaño son lo más duro de la vía. En fin, seguro que hay opiniones para todos los gustos.

Un escalador en L'ami de tout le monde
Bibendum: Nunca olvidaré el primer día cuando, tras empezar en el Nithsapa, nos desplazamos pared abajo en busca de otros sectores y de repente vimos el mayor rocódromo natural del mundo. Se trataba de la vía que da nombre al sector y fue verla y querer escalarla (y así lo hicimos). Vaya festival de desplome y cantazos naturales. Espectacular. Hay que decir que se sale de lo que es el estilo de escalada de la escuela pero... qué más da? Sólo le vimos una pega y es que nuevamente la entrada no fue fiesta de nuestra devoción. La guía la refleja como 7b+ haciendo en A0 los dos primeros seguros. Otra vez se respeta a tope la naturalidad de la línea pero el tener que A0rar las dos primeras te deja un sabor de boca que... Hay unas cuantas que salen de este palo. Aquí un solo tallado bastaría para solucionar el A0 pero claro, por lo visto hay quien ha sacado el paso desde el suelo y le ha dado 8a. La polémica está servida... Supongo que lo más sensato es respetar la opinión del equipador, que para eso se curró la vía. Si no nos gusta pues no la hacemos y ya está. Bueno, ésta no es la única imprescindible de aquí ya que su hermana mayor la Teuchipa 7c y sus vecinas Le magicien de Riga 7c+ y L'ami de tout le monde 8b son otras rutas de obligado cumplimiento (siempre que se pueda).

Típica estampa de Céüse desde el lago de Pellautier
Micha Vanhoudt comenzando Le magicien de Riga
Un pont sur l'infini: Entramos en lo que son los sectores de la cara sur. Aquí claramente predomina la placa técnica. Casi todas son rutas de gran calidad que van desde el 6b+ hasta el 7b+ de algún  segundo largo. Por ello es uno de los muros en los que podemos ver a más escaladores. Son muchas las vías recomendadas. De las que nosotros hicimos destacaríamos CEil de faucon 6b+, Le vol du pilatus 6b+, Silmarils 6c, Un pont sur l'infini 7a, Vas-y Tonton 7a, Retour en Afrique 7a+ y la excepcional trilogía de 7bs Opéra vertical, Dietetic line y 2001 L'odyssée du grimpeur.

Céüse no sólo ofrece buenas vías
De nuevo Micha calentando en el sector Un pont sur l'infini
Beau mouvement: Se puede considerar una parte del anterior sector. Aquí encontraremos grandes clásicas como Bourinator, 8a super desplomado en el que, por lo visto, en una ocasión alguien empotró tan bien la rodilla que tuvieron que ir los equipos de rescate a liberarlo...(no es coña), y también como las primeras vías de la izquierda: Mâchoire d'âne 7c (del maestro Edlinger y para mí de las mejores de la escuela), Au sud de nulle part 7b, Pourquoi pas? 7a+ y Beaux mouvements sur fond bleu 7a+ (al loro con ésta que reparte collejas a diestro y siniestro)

Luego nos quejamos de que nos prohiban las cosas
Demi lune: Sin duda uno de los sectores estrella de la escuela. Su medio centenar de vías no os dejará para nada indiferentes. Tenemos desde el 6a hasta el 8c y proyectos. Aquí si que es habitual ver colas a pie de vía. Suele ser uno de los sectores preferidos para calentar ya que hay alrededor de una quincena de vías de sexto grado pero es que uno de sus alicientes es que hay 6as pegados a 8cs por lo que pueden convivir cordadas muy dispares en el grado. Como su nombre indica la roca hace una especie de media luna tumbada. La parte de abajo alberga las vías fáciles mientras que la media luna aporta las rutas de más dificultad. Aquí encontraremos líneas tan clásicas como Carte blanche 8a, Dures limites 8c, Lapineri 7b o Encore 8a+, por nombrar a algunas. En la parte izquierda del sector la media luna desaparece y deja paso a una elegante placa desplomada en la que casi todas sus vías son referentes de la escuela: Las dos femmes, blanche 8a+ y noire 7c, obras magnas del mítico Edlinger, L'arcadémicien des crépis, 8c terrorífico que asusta nada más verlo desde el suelo, L'ami caouette 8a+, Changement de look, otro 7b+ de Edlinger que en cualquier otra parte no bajaría de 7c, Angel dust 7a+, Melody Nelson 7a+, La Javanaise 7a, etc, etc, etc... Precisamente aquí tuvimos el placer de ver como uno de los más grandes sigue en activo y muy en forma ya que pudimos presenciar como el mismísimo Marc Le Menestrel encadenaba La femme blanche 8a+.

La media luna surcando el sector por arriba
Biographie: Emblema y punta de lanza de la escuela. Aunque en su parte derecha encontramos algún séptimo muy recomendable, como Saint Georges Picos 7a, se podría decir que éste es un sector casi exclusivo para los más lolos. Con Biographie 9a+ a la cabeza, es claramente el sector en donde se encuentran las mayores dificultades de Céüse. Numerosos octavos altos, 9as, 9a+s y proyectos que pueden llegar hasta el 9b+ (Bibliographie) hacen que éste sea un sector de paso para la gran mayoría de escaladores.

Ambiente de tarde en el sector Berlin
Berlin: Otro de los pilares principales de la escuela. Sus casi cuarenta vías, muchas de ellas hiper míticas, hacen que por las tardes se concentren las mayores aglomeraciones que hayamos visto en todo el viaje. Esto llega a convertirse en un "petit" problema cuando nuestros objetivos están puestos en alguna de las vías de su parte izquierda, que es donde se encuentra la crem de la crem. En muchas de estas vías el paso más duro es, sin duda, encontrarlas libres y es que el asedio es continuo y sin descanso. Evidentemente ello es debido a la gran calidad y belleza de todo este muro. Blocage violent, 7b+ con fama de enormes alejes (después del 7a del Nithsapa me las podría hasta saltar), Dolce vita 8a+, Petit Tom 8a, La couleur du vent 8a, Berlin 7c (7c+ como una casa, pero se respeta su cotación histórica), La Chose 7c, Galaxy 7b+, Makach Walou 7c+, Archétype 8b... son vías que todo el mundo quiere hacer. La gran mayoría son bastante recias y exigentes en su grado. Como decía muchas de ellas mantienen su cotación histórica y ello puede hacer que las ostias nos caigan por todos los lados. Únicamente Makach Walou se salva de la quema. Está de 7c+ pero resulta más fácil de ejecutar que algún 7b+ y 7c de su alrededor. Se podría decir que es el caramelico del sector (aunque no por ello excelente e imprescindible). Más a la derecha, en su parte central, encontramos joyitas como La petit illusion, 7a+ con fama de mata gigantes en la que podremos tocar una de las pocas chorreras que encontraremos en Céüse (tampoco os esperéis la Sensación de pinzar, eh!!!) Aquí me recomendaron una (se ve que el que lo hizo estaba enfadado conmigo y yo no lo sabía) que resultó ser (para mí) el mismísimo infierno. Se trata de Le bleusard pressé, un 7a+ que yo sólo se la recomendaría a mi peor enemigo. Sin comentarios... La hice al segundo pegue pero me resultó mucho más exigente que muchos de los 7b+s, 7cs y 7c+s que encadené en el viaje. Avisados quedáis. Por esta parte también encontraremos algunos sextos en los que poder calentar. Zagreb 6c, es un buen ejemplo. Y para terminar hay dos citas obligadas en su extremo derecho, San John's pecos y Cent patates, dos 7b+s imprescindibles.

Sector la Cascada en el centro de la imagen
Nos quedarían otros sectores míticos como Face de rat y la Cascada pero como dije, eso tendrá que esperar...
Como veis aquí hay faena para dar y regalar. No dudéis en hacer una visita a esta meca de la escalada. Sus pateos, sus vías y sus alejes son exigentes, pero harán de vosotr@s mujeres y hombres hechas y derechos. Esto precisamente es lo que preserva a este lugar de las grandes masificaciones y de las vías chapuza y de relleno. Precisamente esto fue otra de las cosas que nos llamó la atención ya que aún quedan muchos metros de muro virgen para poder equipar y en la mayoría de las ocasiones hay un gran espacio de separación entre vía y vía. Vamos, que han equipado las líneas evidentes y lógicas y no han intentado "rellenar huecos" como desgraciadamente está pasando en otras escuelas de referencia. Chapeau!!!

Culminando uno de los magníficos hitos de la Biographie
PD 1: Los días de descanso tenéis Gap a 20 km en donde encontraréis de todo. Los domingos por la mañana el dueño de una tienda de escalada de Sisteron (pueblo a 40 km) monta en el camping un puesto con material de escalada en el que se pueden encontrar cosas a muy buen precio. Lleva de todo lo necesario que tengamos que reponer (gatos, cintas, cuerdas, magnesio, etc)

PD 2: Como siempre, mi consejo es QUE NO OS LO CUENTEN!!! Id a Céüse y disfrutad del mejor muro del mundo!!! Au revoir!!!

18/8/13

Celebritis!!!

Siguen llegando por estas tierras grandes personalidades del mundo de la escalada. El primero de ellos es ya todo un clásico de los agostos levantinos y es que Jacinto Durán no perdona sus 15 diitas veraniegos por estos lares. El otro no es tan constante pero, últimamente, el gran aniquilador de Benicarló, Vicent Palau, parece que le ha cogido el gustillo a eso de venir a visitar escuelas rancias a las que sólo quiero ir yo (y algún que otro despistado y/o engañado)...

Jacinto comenzando una temprana jornada en un 6a
Después de su calurosa experiencia en Penya Roc Jacinto me propuso cambiar de aires y visitar el sombrío sector de Castellet de Calp. El jueves 8 nos plantamos allí a eso de las 9 de la mañana. Para nuestra sorpresa azotaba un fresco y continuo viento que hizo que las condiciones para escalar fueran perfectas. Jacinto se estrenó con Brandelero y Brando alto del tirón (6c+ y 6c). Tras ello le dió un pegue a The Juggler, 7a que se le resistió por poco. Seguidamente se hizo con Brain Freeze, 6c+ de fisura muy bueno y remató la jornada con FHM, otro 6c+ de un estilo un poco más físico que las anteriores vías. Por mi parte me hice con Vamos a la playa 7b al segundo pegue y con The Reckoning, un 7c de un solo paso que yo creo que es 7b+ y no muy duro (puede que la altura juegue a mi favor).

A quien madruga el fresco ayuda...
El domingo 11 las condiciones ya no fueron tan buenas. El viento del jueves había desaparecido y el calor se volvió a apoderar de todo. A pesar de ello decidimos darle a unas vías bastante plaqueras de la parte derecha del sector. Jacinto se hizo con Maiden Voyage II, 6c+ que utilizó para calentar y para montar su proyecto del día, La perfect '10'. Éste 7b poco le duró porque el tio se la ventiló a vista con mucha solvencia. Para finalizar encadenó al segundo pegue el primer largo de la Long Con, también 7b. Por mi parte conseguí llevarme Fast lane al segundo pegue. Es el segundo largo de Quicksilver 7a y aunque en la guía viene de 7c+ no creo que pase de 7c. Eso si, para mi, sin duda, es la mejor vía del sector.

En pleno ejercicio de visualización
Finalmente y como último cartucho, el martes 13 nos plantamos en el sector a las 7:40 de la mañana. Era el último día de Jacinto y había que aprovecharlo. El objetivo de esta jornada se centró en las últimas vías de la parte derecha del muro. Comenzamos calentando en Ice Age, un supuesto 6a que a todo el que la ha probado le ha parecido 6a+ o incluso 6b. Jacinto continuó con Lockdown 6c+ mientras que yo le di un primer pegue a The black pearl. Se trata de un 7a+ que ya había probado el año pasado y cuya dificultad reside en un paso de bloque en una placa donde desaparecen los pies (aunque haberlos haylos). Jacinto se la llevó impecablemente a flash y yo pude completarla en el siguiente pegue. Posteriormente el máquina se hizo a vista con Iron man, un 7b muy técnico en el que yo tuve que sudar la gota gorda para poder encadenarlo (y eso que también la había probado el año pasado). Para finalizar Jacinto echo el resto en Captain Barbosa, buenísimo 7b+ que en su segundo pegue a punto estuvo de conseguir, cayendo a muy pocos metros de su cadena. Es una pena pero así seguro que vuelve el año que viene. Aquí te esperamos maestro!!!

Vicent en Xixarrita
Y fue irse Jacinto y a los dos días llegó Vicent. Esta vez nos dedicamos a la exploración y, junto con Miguel Ángel (el resto de gente se hizo caquita en los pantalones) nos fuimos hasta Lorcha a probar los techámenes de la recién estrenada Cueva Xixarra. Hay que decir que nada más llegar al parking la cueva nos pareció mucho más cerca de lo que nos habían comentado pero, tras un tedioso ascenso de 45 minutos, nos dimos cuenta de que la información era muy acertada (y de que nos habíamos salido de la senda buena). El calor apretaba de lo lindo y los tres llegamos deshidratados y completamente empapados. Pero una vez en la cueva todo cambió. Además de estar a la sombra parecía que alguien se había dejado puesto el aire acondicionado. Pero esto no duró mucho. Al final se paró el aire y la cosa se complicó un poco. Pero bueno, aún así no nos podemos quejar. Los tres hicimos lo mismo (o casi). Empezamos calentando en Xixarrita, un 6c+ muy chulo y con mucho canto, excelente para tal finalidad. 

Miguel Ángel en la primera parte de Ke no falte
Luego seguimos con Ke no falte, un excelente 7c con un primer largo de 7a+. Los tres necesitamos dos pegues (bueno Vicent uno más) para hacerla, y es que el paso duro es bastante inverosímil como para imaginárselo a la primera. Para mi aquí se terminó la jornada ya que en el susodicho crux de la vía el meñique de la mano izquierda me hizo un triple chasquido que me hizo pensar que me había roto todos los dedos. Parece que sólo fue la articulación pero por si acaso cancelé toda la agenda escalántica de los siguientes días. Vicent y Miguel Ángel no perdieron la oportunidad de probar Desafiando al maestro, un techarral brutal que hasta su primera cadena ya sale de 8a. Le dieron un pegue para verse los movimientos y poco más. Para el que sea fanático de los super desplomes y los techos que sepa que éste es su sector.

Vicent ejecutando Rocinante
Y nada... Ante tal panorama no tuve otra que convertirme en chico grigri. Durante dos días más fui el fiel escudero de Vicent y le acompañé allá donde quiso ir. El viernes hizo doble jornada, breves pero muy precisas. Por la mañana fuimos al Cabeço. Allí liquidó en dos pegues Avalon, 7c+. Por la tarde fuimos a la bóveda de Orihuela en donde se hizo con la clásica Creando ambiente 7a+ a flash y probó la no menos clásica THC 7c. Finalmente el sábado regresamos al Cabeçó. La visita resultó bastante corta y es que Vicent sólo necesito dos pegues para hacerse con Rocinante 7c, su único objetivo del día.

Ahora toca un pequeño parón, pero muy, muy pequeño... Resulta que el martes me voy con el susodicho Vicent a un murito que dicen que está muy bien. Empieza por Ce y termina por use. Asín que na, ya os contaré...

7/8/13

Sudando como pollos...

...Ésta está siendo la tónica habitual de las últimas jornadas escalánticas. No es nada nuevo. Si algo sabemos de Alicante es que durante julio y agosto se pueden hacer muchas cosas pero lo de escalar no se encuentra, precisamente, entre lo más recomendado... Aún así nunca nos damos por vencidos y, verano tras verano, intentamos encontrar ese muro soñado donde poder escalar a gusto... y en ello seguimos...

Raúl reposando en las chorreras de Columneta
Miguel Ángel encadenando Sensación de pinzar
El viernes 26 echamos la mañana en el Cabeçó. En total fuimos cinco. Catalá, Miguel Ángel y el sensei Grufan por un lado y Raúl y yo por el otro. El triunfador del día parecía que iba a ser Catalá pero finalmente fue Miguel Ángel que se llevó la imprescindible Sensación de pinzar 7c. Catalá tenía a puntito la Columneta pero el encadene se tuvo que posponer. Los demás hicimos lo que pudimos y es que con la que está 

Catalá en el primer tramo de Columneta
cayendo bastante es con aparecer en el sector. Como apunte decir que se ha sustituido la cadena de la Foarte Usoara 7a, se ha rectificado una chapa de la Usoara 6b+ y se ha añadido otra en los primeros metros de la Pitulicha 6c+.

La Luna obsarvando la cresta de Castellar
Comenzando la jornada en Deltoya
El domingo 28 se formó una buena excursión a Castellar. De los cinco que éramos cuatro nunca habían estado por lo que fue un día de descubrimientos y escaladas a vista. Hubo representación de diversos sitios. Desde la Vega baja se subieron Fabian y Diego mientras que desde Alicante nos acercamos Jorge Climbingarden, el Marqués y yo. Además allí nos encontramos con dos escaladores de la zona por lo que fue el día que más gente vi en este sector. Tras las explicaciones pertinentes de vías, grados y 

Fabián ya está de vuelta. Seguro que pronto dará de qué hablar
Diego negociando la placa final de Cervellet de canari
recomendaciones todos calentamos en la parte alta del mismo. Fabián y yo empezamos en Marina 7a mientras que el resto lo hizo en la ya clásica Deltoya 6c+. A partir de aquí el grupo se fragmentó en tres cordadas bien diferenciadas. Por un lado Jorge, Diego y el Marqués se enzarzaron con Escaladores de números 7b y con Cervellet de canari 7b+. La primera sólo se le resistio a Jorge mientras que la segunda no pudo ser encadenada por ninguno. Los escaladores locales se pusieron con Magnolia y con Los indios del 

Fabián en la estética Magnolia
El que se atreva que nos quite la vía...
parque, dos estupendos 7c+ que dejaron bien matizados mientras que nosotros hicimos lo propio con Magnolia y con Hungerstreik. Antes, Fabian se hizo a vista con Escaladores de números y, tras ello, le metió cuatro viajes a la Magnolia. Por desgracia todos terminaron con una caída a escasos tres metros de la cadena. Por mi parte le di un nuevo pegue a Taca-taca, 8a en el que nuevamente fui incapaz de resolver el 
 
Efecto Hungerstreik
paso (aunque ya vi un pequeño hilo de luz) para posteriormente hacerme en el segundo pegue del día con Hungerstreik, 7c+ que me costó algo más que unos cuantos pegues... 
Seguramente y por mi parte con estas temperaturas la siguiente visita a Castellar tenga que esperar hasta el otoño. Una mala tarde la tiene cualquiera...

Miguel Ángel tanteando Maaae míA!!!
Para posteriormente encadenarla
El día 1 de agosto estrenamos el mes visitando Penya Roc. Esta vez tuve que engañar a Miguel Ángel de Sax y a Catalá (que se autoengañó a última hora). Este último le dio a Isaac Newton y a A la llum de les chorreres, dos 7b+ que, de momento, no le dieron opción. Miguel Ángel se llevó la Maaae míA!!! 7b al tercer pegue mientras que yo le di dos buenos tientos a Barón rojo, 7c+ (en mi opinión) que me dejé bastante matizado.

Catalá en A la llum de les chorreres
El mítico Jacinto comenzando la "tumbada" Maaae míA!!!
Dos días después regresé con Jacinto de Sevilla, Raúl y Jorge Cox. Las elevadas temperaturas y el bochorno ambiental hicieron que la aproximación se hiciera más cuesta arriba de lo habitual y es que hasta los perros acusaron el tremendo calor de esta jornada. Jacinto fue el primero en ponerse los gatos. Le metió dos pegues a la Maaae míA!!! y dio por finalizado el día de aclimatación a la escalada veraniega alicantina. Jorge se enzarzó con la Isaac Newton, ruta que le doblegó hasta en tres ocasiones. Raúl se llevó al segundo 
 
Jorge comenzando Isaac Newton
Nuevamente Jorge, el padre de la criatura, probando su Barón rojo
la Maaae míA!!! y yo le metí dos nuevos pegues a la Barón rojo. En el primero superé el que es para mi el paso clave de la vía pero caí justo después con el brazo izquierda totalmente petado. En el segundo creo que iba con fuerzas suficientes para encadenar pero un resbalón en el susodicho paso clave no sólo me privó del encadene sino que además me levantó la yema del dedo anular de la mano izquierda, poniedo así fin a este caluroso día de escalada...

Queridos calores veraniegos... irse ya a la mieeeeeeeeeeeeeeerrrrrrrdaaaaa!!!!

La cosa no es como empieza...
Sino como acaba... (Debe de ser yemática Pirelli)
PD: A parte de lo ya mencionado hay que reseñar algún encadene más. Catalá consigue finalmente hacerse con Columneta en el Cabeçó, su tercer 8a (aunque creo que él no lo tiene del todo claro) y con un 7b a vista en L'Ocaive, Ostia expansiva. Miguel Ángel por su parte aprovecha su buena racha y liquida un nuevo 7c, en este caso Mar de incertidumbre en Rincón Bello. Enhorabuena!!!